SIRTE.- Automóviles con civiles aterrorizados, enfermos y con hambre se amontonan en la salida de Sirte, mientras los rebeldes planean realizar su ataque final sobre la ciudad donde nació Muamar Gaddafi.

Las fuerzas del gobernante Consejo Nacional de Transición (CNT) capturaron el distrito sureño de Bouhadi, apoyadas por el bombardeo de la OTAN en un enclave desbastado, donde aumenta la preocupación de las agencias de asistencia internacional por la situación de los civiles (vivían allí cerca de 100.000 personas) atrapados por los enfrentamientos y casi sin alimentos, agua, combustible o material médico.

En el hospital de Ibn Sina, los trabajadores sanitarios que lograron huir dijeron que sus pacientes morían en el quirófano por falta de insumos y sin que puedan funcionar los generadores de energía. Para colmo, el centro asistencial fue objeto de ataques directos con disparos desde ambos bandos. "La situación en el terreno era muy tensa con los continuos enfrentamientos", dijo el delegado de la Cruz Roja, Hichen Khadraoui, quien llevó remedios, tubos de oxígeno y otros aportes a la zona.

El portavoz del Consejo Nacional de Transición, Ahmed Bani, aseguró que Muttassim Gaddafi, uno de los hijos del líder derrocado, se estaba escondiendo ese hospital "con un grupo de asesinos y mercenarios". Los gaddafistas también mantienen el control de Bani Walid, en el sur.

En tanto, la compañía energética británica Heritage Oil PLC anunció la compra en U$S 19,5 millones del 51% del paquete accionario de una empresa petrolera libia, lo que permitirá reactivar esa industria. (Reuters-Télam)